La aleación Zamak fue creada por la New Jersey Zinc Company en la década de 1920, su nombre es un acrónimo alemán de los materiales que componen la aleación: Zink (Zinc), Aluminium (Aluminio), Magnesium (Magnesio) y Kupfer (cobre).

Tiene alta dureza, alta resistencia a la tracción, densidad 6,6 g/cm³ y temperatura de fusión de 386 °C. Su baño en plata hace que las piezas se noten con mucho brillo y esplendor.

Al igual que la plata y al no contener trazas de Níquel en la aleación, no provoca alergias al entrar en contacto con la piel sensible. En algunos casos se encuentra bajo el nombre de zama (muy usado en Italia). A diferencia de la plata, el zamak no se ensucia y es considerablemente más barato. Tiene una alta resistencia a la oxidación y al envejecimiento, se utiliza para confeccionar bisutería moderna combinada con cuero.

Se ha puesto muy de moda como parte de objetos de bisutería; a pesar de no tener el mismo aspecto que el acero, tiene bastante resistencia y no se ensucia como la plata. Es habitual verlo formar parte de pulseras de cuero. Sólo se aprecia una pérdida de brillo con el largo paso del tiempo pero no se ensucia con el pasar del tiempo y mantiene su esplendor.

Llama la atención los cierres, entrepiezas y cuentas de este material por su belleza y originalidad. Lo bonito del zamak es que también podemos hallar piezas con diferentes diseños. Podemos utilizar las piezas de zamak en trabajos tanto para hombres como para mujeres, ya que el acabado plateado combina perfectamente con los cueros negros y marrones que utilizan (casi exclusivamente) los hombres.

El cuero puede ser un gran aliado para combinar el zamak ya que puede utilizarse de forma casual o informal, todos los accesorios que se realicen con este material tienen un toque de elegancia y buen gusto.